Entrevista a Mario Rossi: “Hay que nacionalizar y estatizar la banca”

El 29 de noviembre de 2007, se efectuó la elección para representantes de los Afiliados Pasivos ante el Consejo Honorario de la Caja Bancaria por el período 1º de febrero de 2008 – 31 de enero de 2011. Resultaron electos Jorge Molinari (lista 98) como titular; como primer suplente Hugo Ferrari (lista 17) y segundo suplente Mario Rossi (810). Para conocer la situación en profundidad, entrevistamos al compañero Mario Rossi, quien asumió el 1º de febrero.



Construyendo: ¿La terna de consejeros que asumió, es resultado de un acuerdo político-sindical?

Mario Rossi: Esta terna de consenso de las agrupaciones bancarias (98,17 y 810 y de acuerdo a los votos de la elección de abril de 2007) fue el resultado de la necesidad de unificar a los afiliados pasivos y activos ante la grave crisis financiera de la Caja Bancaria y desplazar de la titularidad de la anterior terna de delegado a Carlos Bouzas, actual presidente (privatizador) de Pluna.

Construyendo: ¿Cuál es la situación financiera de la Caja Bancaria?

Mario Rossi: El déficit anual es de 70 millones de dólares, unos 6 millones mensuales. Desde un punto de vista social estamos hablando de unas 30 mil familias entre trabajadores, jubilados y pensionistas. Unos 12 mil trabajadores bancarios y 17 mil pasivos, no hay instituto de seguridad social que resista esta ecuación, sin aportes del estado. La Caja Bancaria ha estado 82 años de su existencia en una sana administración paraestatal, ha sido fuente de financiación de innumerables obras públicas (represa Baygorria, rutas nacionales, construcciones escolares, etc.) y cuenta en su Comisión Honoraria con representantes de trabajadores y jubilados, del estado y banqueros. Los vaciamientos de bancos y la crisis financiera del 2002 generaron 5 mil trabajadores bancarios menos y dos mil jubilados más, habría que sumar las privatizaciones de los servicios de informática, seguridad, planificación y transporte de valores que no son afiliadas a la Caja Bancaria. La banca pública, con la reestructuración del Banco Hipotecario, se retira del mercado del crédito hipotecario y de fomento de la vivienda, el BROU se convierte en un banco especulador con cifras astronómicas en centros financieros internacionales, desligándose de sus compromisos históricos de fomento de la producción alimentando la reducción de la tasa de empleo.

Construyendo: ¿Para la crisis estructural qué soluciones tienen los trabajadores y pasivos bancarios nucleados en AEBU?

La propuesta de AEBU consta de la ampliación del campo afiliatorio ingresando las empresas ligadas a la actividad financiera y aportes del estado que se devolverían con bonos e impuestos a los activos de los bancos. El campo afiliatorio se ampliaría con 9000 trabajadores provenientes de 232 empresas (administradoras de crédito por orden de compras, administradoras de créditos mayores y menores, cooperativas de ahorro y crédito, casas de cambio, aseguradoras, Afaps, corredores de bolsa, etc.) Los salarios anuales suman 75 millones de dólares, lo que un aporte del 22,5% significaría para la Caja Bancaria unos 17 millones de dólares de ingresos al año.
Para el caso del Estado, la contribución estaría en retener un 40% del IRPF de los afiliados pasivos y por esa cantidad entregaría un bono con interés al 3,5% anual, bonos que se pagarían cuando la Caja disponga de reservas superiores a los 200 millones de dólares, esta contribución finalizaría en el 2028.
Para los bancos, AEBU presenta una propuesta del cobro de una tasa sobre los activos de un 0,35% y para los aportes patronales bancarias, AEBU presenta una fórmula de reducción de aportes desde el 30,7% actual a 17%. A partir del 2019 se reduciría un 0,5% anual hasta llegar a 7,5%. El aporte de los trabajadores bajaría desde el actual 17,5% recién a partir de 2036. Es una fórmula fiel reflejo de la orientación mayoritaria de la conducción de AEBU, que responde a los sectores más pro gobierno. La orientación que encabeza la lista 98 no se opuso al IRPF a los trabajadores, trata de que el estado prácticamente no aporte y consideran que la salvación de los trabajadores va de la mano de los banqueros.

Construyendo: ¿cuáles han sido las soluciones del gobierno a la crisis financiera de la Caja?

Mario Rossi: El gobierno, fiel a la Carta de Intención, firmado el 8 de junio del 2005, que establecía, referido al tema: “9. Sostener una posición fiscal adecuada en el mediano plazo requiere atender las debilidades financieras de las cajas jubilatorias por sector de la policía, los militares y los empleados bancarios. Esas reformas son necesarias para alinear beneficios y aportes para contener la necesidad de transferencias del gobierno. La reforma del plan jubilatorio policial es la más avanzada y será implementada antes del fin de 2005. Procederemos a reformar los otros planes inmediatamente después. Estamos comprometidos a asegurar un sólido sistema jubilatorio público general y estamos conversando con el Banco Mundial sobre cómo mejorar las finanzas del sistema, tanto a través de mejoras administrativas en el BPS como de una evaluación de la suficiencia de los parámetros del actual sistema. Esperamos tener los resultados de esta evaluación para mediados de 2005 y los planes de política que resulten serán tema de la primera revisión del programa.”
Corresponde señalar “Esas reformas son necesarias para alinear beneficios y aportes para contener la necesidad de transferencias del gobierno”, la intencionalidad del compromiso con el FMI se reflejó en la fórmula expropiatoria de las jubilaciones bancarias presentada por el gobierno, con total prescindencia de aportes por parte del estado.
La propuesta del gobierno fue analizada por AEBU y calificada “de inaceptable e injusta”. Edad para jubilarse 64 años, con 30 años de actividad, el promedio de jubilación el de los últimos 15 años o sea el 50% de lo que se gane en el momento de la jubilación, topear las jubilaciones en $29.448.-, rebaja de los aportes patronales, sin embargo el mismo aporte para los trabajadores e igual para los pensionados. Los pasivos contribuirían al déficit con descuentos que serían entre $ 9816 y $ 16360 de un 40% de descuento, de $ 16.360 a $ 24450 de un 45% de descuento y de $24540 a $ 40900 de un 50% de descuento y de más de $ 40900 de un 100% de descuento. El estado no pondría un peso. Todo el peso recaería sobre los hombros de trabajadores y jubilados bancarios. De 15 millones de dólares anuales que pagan los jubilados se pasaría a más de 40 millones de dólares anuales.

Construyendo: La agrupación 810 ¿qué propuesta ha levantado frente a estas fórmulas donde pesan las contribuciones de los trabajadores y jubilados, se exonera al capital y el estado se lava las manos?

Mario Rossi: La banca este año, la pública y la privada, ha ganado 380 millones de dólares, los bancarios activos y jubilados aportan seis millones de dólares mensuales por IRPF y el gobierno ha pagado en tres años unos 8 mil millones de dólares por intereses y amortizaciones de la deuda externa, sin embargo, no está dispuesto a colocar de rentas generales ni un peso en el déficit estructural. Nuestra agrupación bancaria coloca el tema en su real dimensión y da una respuesta integral, no hay solución sin una propuesta programática del país que incluya al sistema financiero.
Lo primero es la eliminación de todo tipo de impuesto a los salarios y jubilaciones y la sustitución de los mismos por impuestos a las ganancias financieras y transacciones bancarias, mientras no se instrumente, los seis millones de dólares mensuales de los bancarios de IRPF que pasen directamente a las arcas de la Caja, cuyo déficit es exactamente unos seis millones de dólares mensuales. Se lavan unos cinco mil millones de dólares, existen 112 denuncias de lavado por año, de cambios, financieras, inmobiliarias, etc., y se investigan apenas un 10%.
Debe levantarse el secreto bancario. Debe nacionalizarse y estatizarse la banca y lo fundamental no debe pagarse la deuda externa, que nuestro pueblo la ha pagado varias veces. Con esos recursos se generarían planes de vivienda, enseñanza y salud que no estarían financiados con aportes de los trabajadores, estarían los recursos para el fomento de la producción y una reforma agraria basada en el apoyo al pequeño y mediano productor, el cooperativismo, etc.

Artículo publicado en el Construyendo Nº 29 de marzo 2008

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