¿Que política económica se puede esperar del próximo gobierno?

El discurso electoral del Frente Amplio se ha basado en que la crisis ya pasó y que a partir del 1 de marzo, si ganan ellos, vendrá una etapa de mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y los sectores populares.



Supuestamente este primer gobierno fue el de poner en orden la economía y ahora vendría el tiempo del reparto de la riqueza y la profundización de las políticas sociales de la mano de Mujica. Sin embargo, la perspectiva de la economía del país permite asegurar que la realidad será muy diferente
El Frente Amplio ha gobernado para defender los intereses de la oligarquía y el imperio, por eso no puede extrañar que sea una política elogiada por los informes de los organismos financieros del imperialismo como el FMI.

En ese sentido los ejes de su política han sido:
- Asegurar el pago de la deuda externa
- Generar las condiciones para que los especuladores financieros hicieran grandes negocios en la Plaza Financiera que es nuestro país
- Favorecer el negocio del sector agro exportador, subsidiando con impuestos y poniendo el aparato estatal a su servicio.
- Mantener controlada la inflación (IPC) y el precio del dólar para favorecer a los capitalistas del sector exportador, y los inversores extranjeros, haciendo que sus ventas en dólares rindan al máximo al tener insumos para su producción a precios controlados en moneda local.
Es esta política económica la que lleva a que la economía comience a sufrir los problemas que se están empezando a manifestar:
Caída del consumo, porque los bajos salarios y el crédito caro hacen que el mercado interno se achique.
Disminución de la producción, porque se la hace depender casi exclusivamente de las exportaciones (al no desarrollar el mercado interno) y al caer la rentabilidad de las mismas, el negocio ya no es viable para los capitalistas.

Especulación financiera muy importante, ya que el gobierno aplica tasas de interés en pesos muy altas, lo que hace que las financieras tomen préstamos en dólares en el exterior y los usen para invertir en pesos en Uruguay (sobre todo en bonos de deuda del Estado) lo que les deja una ganancia muy rápida e importante, ya que las tasas de interés en dólares en EEUU rondan el 0% mientras que en Uruguay las tasas en pesos rondan el 8% promedio. De esta manera el dólar tiende a bajar, ya que ingresan dólares que se usan para comprar pesos, y el Estado se endeuda, como ha ocurrido, donde Uruguay prácticamente ha duplicado su deuda publica en estos 4 años.

El gobierno ha incrementado el gasto tratando de cubrir con inversión estatal la caída de la inversión privada, intentando mantener cierta estabilidad en la actividad económica a costa de tener que usar la plata que antes ahorraba para pagar la deuda. Pero como la deuda la paga si o si, ya que esa es su prioridad numero uno, ha recurrido a más endeudamiento, para seguir cumpliendo con los pagos de intereses y vencimientos.

El gobierno central viene gastando cada año unos 900 millones de dólares solo para pagar intereses de su deuda. Lo que estaba ocurriendo era que esos 900 millones de dólares los obtenía mediante la recaudación de impuestos por encima de su gasto en pesos, el superávit fiscal primario, que se mantenía en el orden del 3% del PBI.

Pero eso ya no ocurre y el gobierno depende de conseguir plata prestada para poder pagar los intereses y los vencimientos de la deuda. El tema es que cuando un país no tiene un superávit primario, es decir no tiene ahorros que aseguren el pago de la deuda externa, le resulta muy difícil acceder a créditos y cuando lo hace estos son a tasas de interés muy altas.

La economía entonces cae, y solo el gasto estatal, aumentado en el marco de la campaña electoral, ha venido evitando que la caída de la actividad fuera mayor. El precio de esto es, por supuesto un mayor endeudamiento estatal.

LAS CUENTAS DEL ESTADO

En 2007 el déficit del Estado se ubicó en 0,34 por ciento del Producto Interno Bruto (PBI). El resultado primario antes del pago de intereses de deuda registró un superávit de un 3,43 por ciento del PBI.

Desde entonces el gasto ha venido aumentando mucho más que los ingresos haciendo que las cuentas del Estado comiencen a dar cada vez peores resultados. Ya en el 2008 el superávit fiscal primario comenzó a disminuir drásticamente y el gobierno comenzó a depender cada vez más del endeudamiento para poder cumplir los pagos de intereses y vencimientos de deuda.

El año pasado, el déficit fue de un 1,4 por ciento del PIB, mientras que el superávit primario fue de un 1,5 por ciento, por debajo de la meta prevista de un 2 por ciento.

El déficit en los 12 meses cerrados a septiembre de 2009 representó un 2,1 % del PBI.

Esta situación no deja de empeorar y las previsiones más optimistas para este año son de un superávit fiscal primario prácticamente nulo y un déficit global cercano al 3%.

Las cuentas del Estado están en rojo y la perspectiva no es que mejoren, por lo que no solo depende del endeudamiento para pagar los vencimientos de deuda, sino que al desaparecer el superávit primario deberá pedir prestado para poder pagar los intereses de la deuda.

PERSPECTIVAS DE LA ECONOMIA PARA LOS PROXIMOS MESES

El año próximo el gobierno tiene previsto pagar los intereses y vencimientos de deuda con préstamos de los organismos multilaterales, como el BM, FMI, etc, por unos 700 millones de dólares y con unos 400 millones por emisión de bonos de deuda en el mercado privado. Además se prevé el uso de más de 300 millones de dólares de las reservas del BCU.

Se espera para el año próximo que el déficit fiscal supere el 2% del PBI nuevamente, y que el superávit primario sea prácticamente nulo.

En cuanto a la actividad económica, no se esperan grandes mejorías y un importante síntoma es el relativo a las inversiones del sector privado.

Un documento elaborado por la Cámara de Industria sobre ese tema, muestra que las empresas más grandes manifiestan que sus inversiones serán menores este año a las de 2008.

Además la encuesta, señala para 2010 que se esperan menores niveles de inversión aún.

Se puede afirmar que la inversión del sector privado continuara débil en el año próximo, lo que obliga al Estado a asumir un fuerte nivel de gasto para evitar que la actividad económica caiga aun más, problema complicado dado el alto grado de endeudamiento que ya arrastra el mismo.

Es esperable, entonces una continuación del deterioro de la actividad económica del país, que debemos recordar venia con un crecimiento del PBI del orden del 8% en los últimos años, y pasara a tener este año un crecimiento de un 2% a lo sumo.

Para el año próximo no se esperan grandes variaciones en esta tendencia decreciente, ya que no hay perspectivas de que las exportaciones vuelvan a los niveles anteriores rápidamente y como ya vimos la inversión privada caerá, mientras que el Estado no tiene dinero con el cual mantener niveles altos de inversión.

Nadie espera que la situación cambie mucho para el 2011 tampoco, por lo que los economistas burgueses están reclamando que el año próximo se apunte fuertemente a una recomposición del superávit primario, reduciendo el gasto, congelando salarios y que el gobierno aproveche las oportunidades que eventualmente surjan para tomar prestamos en el mercado lo antes posible, para prefinanciar los vencimientos que tendrá que afrontar en 2010 y sobre todo en 2011.

En el mismo sentido se ha manifestado el FMI en sus últimos informes, donde elogia la política económica del FA pero le reclama reducir el endeudamiento y el déficit publico.

POLITICA ECONOMICA QUE APLICARÁ EL PROXIMO GOBIERNO

Con el panorama anterior la política económica del próximo gobierno, dentro del mantenimiento de una política al servicio de la oligarquía y el imperio, se basara en un ajuste de las cuentas estatales y en el intento de mantener las condiciones que permitan la especulación financiera, recomponiendo el “superávit primario” mediante medidas como: restricción del gasto publico, mantenimiento de altas tasas de interés en pesos, acuerdo con el FMI, privatizaciones, uso de reservas intentando mantener el dólar bajo.

El escenario más probable para los sectores populares en el 2010 es de suba de tarifas de servicios públicos, mantenimiento y ampliación de impuestos al consumo y el trabajo, como el IVA y el IRPF, sin descartar la creación de nuevos impuestos, congelación salarial, aumento de la carestía de los productos básicos.

Hay que tener en cuenta que la inflación de los hogares más pobres es mucho mayor que el IPC (inflación oficial) y continuara así, porque ese hecho es solo una expresión de que el gobierno traslada riqueza de los sectores populares hacia la oligarquía.

Se buscara disminuir el déficit por la vía de la disminución del gasto estatal y el aumento de la recaudación. En un marco de recesion esto implica una agudización de la transferencia de riqueza de los sectores populares hacia la oligarquía.

Es esperable un descenso de las condiciones de vida reales para los sectores populares, que tenderá a desembocar en crisis abierta.

Esa situación de crisis podría desatarse en el momento que ocurriera una reversión del flujo de capitales especulativos, es decir que los dólares que hoy están entrando comiencen a salir del país, porque encuentran mejores condiciones para obtener ganancia (por ejemplo a partir de subas de tasas de interés en EEUU, o de que se desate una devaluación en Argentina), que harían insostenible la moneda frente al dólar, llevando a una brusca devaluación de la misma.

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Fausto Machado es integrante de la Agrupación Salto del MRO-FRAS.
Publicado en Construyendo N.37 - Diciembre 2009

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