El culto a la conciliación de clases

13.Mar.10 :: Editoriales

\"\" Mujica: de guerrillero antiimperialista a presidente articulador de políticas con la oligarquía y las multinacionales



Tanto Mujica, como los integrantes del Gabinete y las conducciones de los partidos y movimientos que conforman el progresismo NO desconocen que el motor de la historia es la lucha de clases y en el discurso inaugural de su mandato, Mujica lo ha borrado y lo ha sustituido por el pacto social, la concertación y la conciliación de clases, conciliación con el imperialismo, con los partidos de la oligarquía, con las Fuerzas Armadas y con los empresarios. Mientras tanto se arrodilla ante el imperialismo, sumiso ante los organismos financieros internacionales (FMI, BM y BID) y, con el sombrero en la mano solicitando capitales ante los inversores del Conrad. Por otro lado se encarga de denostar a lo funcionarios públicos para justificar la Reforma del Estado (punto de la Carta de Intención con el FMI del 8 de junio del 2005 y que quedó pendiente del gobierno de T. Vázquez) y oponer trabajadores públicos a trabajadores privados en las derivadas de la crisis del 2003. La consigna “Para Todos” vela la lucha de clases, en “todos” van de la mano el explotador y el explotado, el opresor y el oprimido, el empresario y el trabajador, Mujica decreta la muerte de la lucha de clases y descubre que los patrones y los trabajadores tienen intereses comunes superiores “el bienestar común de la patria”. Para él, la solución vendrá con el pueblo de la mano del imperialismo, la oligarquía, las fuerzas armadas (pobres soldados) y los empresarios.

Desde los albores del movimiento obrero, desde sus primeros manifiestos (Comunista en 1848 e inaugural de la Primera Internacional en 1864) a los preconizaban la conciliación de clases se les denominaba oportunistas dentro del movimiento obrero o su equivalente de renegados de izquierda.

Fragmentos del discurso de Mujica que certifican el pacto social, la concertación, el dialogo nacional; en definitiva la conciliación de clases

1) “Me estoy imaginando el proceso político que viene, como una serie de encuentros, a los que unos llevamos los tornillos y otros llevan las tuercas. Es decir, encuentros a los que todos concurrimos, con la actitud de quien está incompleto sin la otra parte. En ese tono se va a desarrollar el próximo gobierno del Frente Amplio. Asistiendo incansablemente a las mesas de negociación con vocación de acuerdo.”

2) “Puede ser que el gobierno tenga más tornillos que nadie, más tornillos que el Partido Nacional, más que el Partido Colorado, más que los empresarios y más que los sindicatos… ¿Pero de qué nos sirven los tornillos sueltos, si son incapaces de encontrar sus piezas complementarias en la sociedad?”
“Vamos a buscar así el dialogo, no de buenos, ni de mansos, sino porque creemos que esta idea de la complementariedad de las piezas sociales, es la que mejor se ajusta a la realidad.”
“Nos parece que el diagnóstico de concertación y convergencia es más correcto que el de conflicto, y que sólo con el diagnóstico correcto, se puede encontrar el tratamiento correcto.”
“Hace rato que todos aprendimos que las batallas por el todo o nada, son el mejor camino para que nada cambie y para que todo se estanque. Queremos una vida política orientada a la concertación y a la suma, porque de verdad queremos transformar la realidad”

3) “De verdad queremos terminar con la indigencia. De verdad queremos que la gente tenga trabajo. De verdad queremos seguridad para la vida cotidiana. De verdad queremos salud y previsión social bien humanas.”
“Nada de esto se consigue a los gritos. Basta mirar a los países que están adelante en estas materias y se verá que la mayor parte de ellos tienen una vida política serena. Con poca épica, pocos héroes y pocos villanos.”

4) “Más bien, tienen políticos que son honrados artesanos de la construcción. Nosotros queremos transformaciones y avances de verdad. Queremos cambios de esos, que se tocan con la mano, que no sólo afectan las estadísticas sino la vida real de la gente.”
“Para lograrlo estamos convencidos de que se necesita una civilizada convivencia política”
“Y no vamos a ahorrar ningún esfuerzo para lograrla. Por supuesto, nada de esto comienza con nosotros. El país tiene hermosas tradiciones de respeto recíproco que vienen de muy atrás.”
“Pero es probable que nunca hayamos estado tan cerca de conseguir un cambio cualitativo en la intensidad de esos vínculos entre partidos políticos… Quizás ahora podemos pasar de la tolerancia a la colaboración, de la confrontación controlada a ciertos modos societarios de largo plazo.”
“Ningún partido querrá quedar en soledad para hacerse responsable de todo ese desgaste. Tendremos que hacerlo juntos, decidirlo juntos y por supuesto, poner el pecho juntos. Este es el significado de las políticas de estado. Sus consecuencias no deben beneficiar ni perjudicar a ningún partido en particular”.
“Nos jugamos mucho en todo esto. Tenemos que decidirlo entre todos. Y después, enfrentar las consecuencias entre todos.”

Mujica y la línea económica (fragmentos de su discurso)

“Una macroeconomía prolija es un prerrequisito para todo lo demás. Seremos serios en la administración del gasto,
serios en el manejo de los déficit, serios en la política monetaria y más que serios, perros, en la vigilancia del sistema financiero. Permítanme decirlo de una manera provocativa: vamos a ser ortodoxos en la macroeconomía.”
“En particular no queremos que nos vuelva a pasar lo que ocurrió entre los años 50 y 70, cuando la sociedad desperdició enormes recursos, en la quimera de industrias imposibles. Ya una vez quisimos ser antárticos, y producirlo todo fronteras adentro. Nos fue mal, muy mal. Seria criminal no aprender de aquellos dolores y volver a una economía enjaulada y cerrada al mundo.”

Que nadie se llame a engaño: esto es neoliberalismo ortodoxo. La macroeconomía la digita el FMI y para Mujica es prerrequisito básico. Los partidos de la oligarquía hacen coro y loas al nuevo mandatario: tienen el mismo proyecto económico.
La industria nacional protegida es un requisito básico para un proyecto antiimperialista y socialista. El programa histórico de la clase trabajadora traducido en el programa del congreso del pueblo, la CNT, el FA, los movimientos guerrilleros, el PIT-CNT (décadas del 50 al 70) establecía las nacionalizaciones de las tierras, las fabricas, los bancos, la industria frigorífica, el estanco del tabaco por ANCAP, etc. Los objetivos eran la soberanía nacional y la producción para satisfacer las necesidades sociales, en detrimento de la ganancia y la rentabilidad.
Nos fue mal porque los burgueses gobernaban, no los trabajadores

Mujica y las fuerzas armadas (fragmentos de su discurso)

“No quiero olvidarme de nuestros pobres de uniforme. Las FF AA, llenas de pobres, van a ser parte del Plan de Emergencia Habitacional y vamos a movernos rápido para aliviar en algo la penuria salarial que las aflige. El pasado no es excusa para que hoy no nos demos cuenta que una patria de todos incluye a estos soldados. Nuestro reconocimiento para aquellos compatriotas militares que sirven en Haití y han demostrado una admirable entereza y eficiencia solidaria.”

El estado en una sociedad de clases es un instrumento de opresión y los destacamentos que aplican la violencia institucional son el ejército, la policía y las cárceles.
“Los pobres de uniforme, eficientes en Haití y el Congo”, según Mujica son la amenaza real que pesa sobre la clase trabajadora ante el legitimo derecho de los trabajadores de hacerse dueño de las fábricas y las tierras en manos de los burgueses. Esos “pobres de uniforme” son los instrumentos de la complicidad del gobierno con los enclaves imperiales.

Mujica y la reforma del estado (fragmentos de su discurso)

“Pero tampoco vale hacerse el distraído: el 90 % de la eficacia del estado se juega en el desempeño de los funcionarios públicos. La sociedad uruguaya ha sido benévola con algunos de sus servidores públicos y casi cruel con otros. Ha permitido que, funciones sencillas, que no requieren esfuerzo ni preparación, se paguen en algunas oficinas 10 veces más de lo que recibe quien realiza un trabajo imprescindible y duro, como un policía o un maestro rural.
Cuando estas asimetrías duran un tiempo, pueden considerarse errores o desaciertos. Cuando duran décadas, más bien parecen ser manifestaciones de una sociedad que se va volviendo cínica.”

En la búsqueda de argumentos para ser un bienmandado de las directivas del FMI en la reforma del estado manifiesta que la sociedad ha sido benévola y cruel con los funcionarios por las diferencias salariales entre los funcionarios públicos.
Siempre los sindicatos del estado levantaron “a igual trabajo igual remuneración” y en estos cinco años de gobierno progresista, no acataron la demanda de los públicos y profundizaron las diferencias y encima Mujica junto a legisladores progresistas votaron los sueldos de parlamentarios y altos cargos de gobierno a cifras siderales. Un legislador gana 100 veces de una jubilación mínima o 50 salarios mínimos y se despacha de gobierno austero. El es la imagen del cinismo.
Opone funcionarios de salarios bajos contra funcionarios de salarios mejorados pero que ninguno llegan a la canasta familiar.

Mujica y la crisis del 2002 (fragmentos de su discurso)

“Del mismo modo la sociedad uruguaya ha protegido a sus servidores públicos mucho más que a sus trabajadores privados. Recordemos que en la crisis del año 2002 y 2003, casi 200 mil personas perdieron su trabajo y ninguna fue un funcionario público. Se estima que otras 200 mil sufrieron rebajas en sus salarios, y todos fueron trabajadores privados. Como bien ha dicho el presidente Tabaré Vázquez, esta es la madre de todas las reformas. No deberíamos permitir que esa madre nos siga esperando.”

Según Mujica, los funcionarios públicos no perdieron empleos ni salario cuando la crisis del 2002. El hecho que el movimiento obrero haya conquistado la estabilidad laboral del funcionario público lo considera una injusticia, tienen que sufrir lo mismo, o sea la angustia que provoca la arbitrariedad patronal cuando despide a los trabajadores privados. ¿Mujica sufre de amnesia cuando dice que los funcionarios públicos no perdieron salario? Los trabajadores públicos perdieron más de un 30% de poder adquisitivo después de la crisis. Se ha recuperado apenas un 20%, en este quinquenio.

Mujica sintetizó lo que se puede esperar de su gobierno “más de lo mismo”

Más extranjerización de la economía
Más extranjerización y concentración de la tierra
Más concentración de la riqueza
Más plantas de celulosa contaminantes
Más zonas francas, Más concesiones y adjudicaciones de servicios públicos
Más privatizaciones del patrimonio estatal
Más recursos para el pago de la deuda externa y mayor endeudamiento
Más salarios mínimos miserables
Más jubilaciones mínimas miserables
Más soldados – eso sí mejor pagos - para los enclaves imperiales
Más violaciones de DDHH en las cárceles
Más plaza financiera con acusaciones internacionales de lavado por el secreto bancario
Más privatización de la enseñanza
Más negocio para las multinacionales de medicamentos y empresariado medico
Más especulación inmobiliaria con el lavado del dinero de la droga
Más empleos en negro…

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Editorial del Construyendo Nº 38 de Febrero/Marzo 2010

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