Hacia el 1º de Mayo del clasismo combativo

Intentar describir el escenario político y social en el que nos desenvolveremos los militantes sindicales de la Tendencia Clasista y Combativa, nos ayuda a ubicar tanto las dificultades que enfrentamos, como plantearnos las tareas más urgentes. Bajo esta perspectiva, dos desafíos se destacan: la organización del acto clasista y combativo del 1º de Mayo, y la preparación de nuestro 2º Congreso.



Próximamente se concretará la última Rendición de Cuentas de este gobierno, se convocará por última vez, previo a las elecciones del próximo año, a los Consejos de Salarios para el sector privado, y se comenzará a implementar la asociación con privados del Banco de Seguros del Estado, aprobada el 27 de diciembre de 2007. El PBI crecerá menos que en 2007, a pesar del los buenos augurios de estos primeros meses. Se acelerará el proceso de liquidación de la Caja Bancaria, y se enterrará rol de fomento de viviendas populares del BHU. Se realizará el tan desconocido (por lo oculto de su proceso previo) 2º Congreso del Pueblo y hacia fines de año el X Congreso del PIT-CNT. Además, ya se largó la campaña electoral que, en filas del FA, tiene a Danilo Astori como uno de los principales candidatos.
Según el último informe elaborado por el departamento de la Universidad Católica que dirige Juan Manuel Rodríguez, la “conflictividad laboral” (es decir la lucha sindical), aumentó durante el 2007: 951 conflictos que involucraron a más de 900 mil trabajadores, en su mayoría de los sindicatos que reúnen a los trabajadores del sector público. Por su parte, tanto desde el gobierno como desde las corporaciones patronales y el PIT-CNT, se coincide en destacar que el 2008 será un año de “muchos reclamos” y “conflictos sindicales”.

PIT-CNT: jugando para el gobierno

En este marco, los desafíos para el sindicalismo clasista y combativo y para la Tendencia en particular son varios. Mientras entre bambalinas se procesan proyectos de cambios en la estructura del secretariado del PIT-CNT para asegurar la “gobernabilidad” del progresismo en el próximo período (tarea estratégica según las declaraciones realizadas por Juan Castillo al semanario Búsqueda del 31-1-08), se proyecta el próximo “programa” de la mano de una burocracia sindical que sostiene el “somos gobierno” y que pregona la mentada tesis del “gobierno en disputa”.
Según Juan Castillo, los temas más sobresalientes para el PIT-CNT (para los dirigentes, deberíamos aclarar), son cinco: “Primero, estamos en el año anterior a las elecciones nacionales y va a ser muy difícil llevar adelante algunas cuestiones concretas en cuanto a leyes, en cuanto a legislación, en cuanto a demandas. Segundo, están convocados, por última vez durante este período de gobierno, para julio todos los grupos de los consejos de salarios. Tercero, se va a enviar al Parlamento el último mensaje de rendición de cuentas con posibilidad de modificaciones presupuestales, por lo tanto los públicos y estatales vamos a buscar que se acrecienten las partidas que estamos reclamando en algunos lugares. Cuarto, nos importa bastante que se aprueben cuanto antes algunas leyes que fueron metidas a fines del año pasado, como la ley de negociación colectiva, tanto de privados como de públicos. Y quinto, tenemos otras demandas y campañas importantes. La campaña para anular la ley de caducidad, en la que estamos avanzando, somos optimistas, pero queremos tener la mayor cantidad de firmas posible cuanto antes, y el trabajo hacia el segundo Congreso del Pueblo que nos va a tener movilizados durante gran parte del año. Son cinco o seis elementos que hacen que este vaya a ser un año de mucha movilización”.

Preparar el 2º Congreso de la Tendencia

No hay dudas de que la correlación de fuerzas al interior del movimiento sindical es, todavía, es muy desfavorable para las corrientes que levantamos la lucha por sobre la resignación, para los que sostenemos la independencia de clase a ultranza, para los que confiamos en la democracia interna, el clasismo y la combatividad. Lo realizado el año pasado por la Tendencia y otros agrupamientos, si bien fue importante, no ha sido suficiente para levantar una alternativa de dirección sindical revolucionaria. Aún persisten el sectarismo y la atomización de las experiencias y luchas. Por tal razón debemos redoblar los esfuerzos, desarrollando lineamientos, debates y acciones que nos permitan avanzar posiciones en un panorama plagado de dificultades. Sumar esfuerzos y experiencias distintas en el más amplio marco de la unidad de acción programática y metodológica.
Para ello, también es de suma importancia la reedición del acto previo del 1º de Mayo. Volver a colocar en la calle a los ninguneados de siempre, abrir los micrófonos a los que luchan, a los agrupaciones de base, a las organizaciones populares que no se dejan cooptar. Haber puesto más de 1.500 trabajadores y trabajadoras en el acto del año pasado, abrir los micrófonos a los gremios en lucha y formar la columna clasista y combativa hacia el acto central, no es algo casual y no podemos abandonar esa experiencia y retroceder posiciones. En tal sentido, el último Plenario de la Tendencia, ya resolvió trabajar para ese acto previo del sindicalismo clasista y los movimientos sociales que impulsan la resistencia.
Al mismo tiempo, debemos empezar a preparar el 2º Congreso de la Tendencia. Para que realice una “puesta a punto” de nuestras fuerzas y las tareas que nos presentan. No hay dudas sobre la necesidad de discutir e ir consolidando puntos de apoyo sobre los cuales trabajar, pero no podemos hacerlo de cualquier modo y a como de lugar. El momento de romper el estrecho marco sindical ya es incuestionable. No solo hay razones de coyuntura que obligan a los militantes de Tendencia a tirar puentes de unidad de acción con otras expresiones del movimiento social (estudiantes, radios comunitarias, organizaciones de jubilados, de DDHH, barriales, etc.), hay razones de carácter estratégico para ello y cada día se hacen más palpables, tangibles. De resolverse su realización, hay que abrir el 2º congreso de la Tendencia a todas esas expresiones que no tienen cabida (como muchas veces tampoco nosotros) en los “planes estratégicos” de la dirigencia mayoritaria del PIT-CNT y del gobierno.
Levantar un programa que sirva para la acción cotidiana, que no olvide o descuide los temas generales, pero que coloque en el centro los elementos que posibiliten la acción concreta con las bases obreras, es otro de los desafíos. La lucha por el salario, por mejores condiciones de trabajo, contra las reformas neoliberales, contra la institucionalización del movimiento obrero organizado, por la unificación de las luchas y conflictos. Desarrollar una tenaz batalla por la independencia de clase. Impulsar la movilización independiente de los sectores clasistas y una incidencia mayor en las movilizaciones generales de la clase. Apoyar de forma militante a las agrupaciones sindicales clasistas que disputen las direcciones sindicales. Desarrollar una campaña de propaganda de largo aliento, masificar lo más posible la prensa propia y lograr que ésta refleje la óptica de todo ese espectro de luchadores y luchadoras que no se resignan a que el actual estado de cosas sea el mejor de los mundos posible. Continuar el trabajo en el interior del país donde se aplican las más feroces prácticas antiobreras y donde más sumergido está el salario.
Otro de los desafíos de este año es el Encuentro Latinoamericano de Organizaciones Sindicales Clasistas, que se desarrollará en Minas Gerais en julio próximo (ver convocatoria en Construyendo N 28, enero 2008); para consolidar espacios de intercambio, coordinación y acuerdos regionales para el impulso de experiencias alternativas al sindicalismo gubernamental del PIT-CNT y de la CUT en Brasil. Este hecho no tiene antecedentes en las últimas décadas y sería un error político de considerables dimensiones subestimar la importancia de ello. Pero es imprescindible que lleguemos al mismo con acciones previas, con mayor desarrollo y consolidación interna, con un proceso de acumulación que, a pesar de sus complejidades, tiene un mar de posibilidades concretas para su realización.
Es imposible avanzar hacia una sociedad sin explotados ni explotadores, si no resolvemos favorablemente la disputa de la conducción política e ideológica del movimiento obrero. Lo sabemos nosotros, pero también lo sabe el brazo sindical del gobierno. Si un nuevo triunfo del FA tiene características estratégicas para ellos, harán lo indecible para su concreción, sacrificando los intereses populares a cambio de algunas migajas o fuegos de artificio. Sus peores adversarios no son los burgueses, en la mayoría de los casos son sus compañeros de organización política, sino en el clasismo opositor que los cuestiona táctica y estratégicamente como sostenedores del capitalismo neoliberal progresista.

* Secretario General del SUATT (Sindicato del Taxi). Militante de la Agrupación 1º de Mayo, integrante de la Tendencia Clasista y Combativa.

Publicado en el Construyendo Nº 29 de marzo de 2008

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