Palestina, Irak, Afganistán y ahora LIbia: El Imperialismo Enemigo de la Humanidad

02.May.11 :: Editoriales

El imperialismo sigue siendo el enemigo de los pueblos. Sus genocidios y crímenes de lesa humanidad, las violaciones a los derechos humanos, las intervenciones, las invasiones, los bloqueos y presiones diplomáticas, económicas, políticas y militares sobre los pueblos, en el ayer y en el hoy, lo confirman.



La siembra del terrorismo institucional de la política imperialista de los EE UU desde la Segunda Guerra Mundial

Con Japón prácticamente derrotado, los EE UU lanzaron sobre dos objetivos civiles, las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, bombas atómicas con centenares de miles de víctimas, donde persisten radiaciones con secuelas de graves enfermedades y malformaciones. .
En la guerra de agresión terrorista contra Indochina (Vietnam, Laos, Camboya) murieron 4 millones entre combatientes y civiles. Cientos de miles de civiles fueron quemados vivos con fósforo (NAPALM) y 500 mil niños sufren enfermedades congénitas fruto del uso de armas químicas por parte de EE UU. En el golpe de estado terrorista en Indonesia, de apoyo a Suharto en la década del 60, asesinan a 800 mil personas y en la posterior invasión y pacificación en Timor Este asesinan a 200 mil personas en la década del 80.
En Africa del Sur ; los EE UU apoyaron a Savimbi en Angola y ejecutaron una política de “participación constructiva” con el apartheid en Sudáfrica en el marco de una gigantesca operación militar terrorista transgrediendo fronteras y agrediendo a países vecinos (Angola, Mozambique), en los años 70 y 80, con inmenso número de víctimas.
El gobierno de EE UU ha orquestado una política terrorista en América Latina desde el siglo pasado hasta nuestros días, basada en los golpes de estado, intervenciones abiertas o encubiertas, agresiones, matanzas indiscriminadas en zonas campesinas, presiones económicas, diplomáticas y militares, sabotajes, represiones, entrenamiento a torturadores, creación de cuerpos de paramilitares, desaparición forzada, asesinatos selectivos a presidentes, connotados políticos, militares, líderes sindicales, sociales y religiosos que se opusieran a sus designios.
La dictadura de Batista asesina a miles de cubanos; el terrorismo de estado genera en Guatemala 100 mil víctimas y en el Salvador 80 mil; la dictadura Somocista en Nicaragua provoca cerca de 50 mil víctimas; los asesinatos en masas de la población campesina en Colombia cuyas víctimas se cuentan por decena de miles son perpetrados por el ejército, los paramilitares entrenados y asesorados por militares estadounidenses; la dictadura terrorista de Pinochet provoca unas 30 mil víctimas entre muertos y desparecidos; la dictadura argentina es responsable de 30 mil desparecidos y en el Perú bajo la dictadura de Fujimori hay mas de 30 mil muertos con miles de desaparecidos principalmente en zonas campesinas.
EE UU ha lanzado no menos de seis campañas terroristas mayores con bombarderos y tropas en los años 90 : Panamá (1989), el Golfo Persa (90-91); Somalía (92-93); Bosnia (1995); el Golfo Persa II ( 1999); Kosovo y Yugoeslavia (1999). Además ocupó a Haití (1994); Bosnia (1994) y Macedonia (1995). Estas aventuras imperialistas costaron la vida a centenares de miles. Y son el síntoma objetivo del carácter militarista del imperialismo yanqui.
En enero del 91, EE UU lanzó la “Operación Tormenta del Desierto” contra Irak y el pueblo Iraquí. Durante 42 días, el arsenal militar de la principal potencia imperialista y sus aliados descargaron 88 mil toneladas de bombas, equivalentes a siete bombas atómicas como la de Hiroshima, con 2000 ataques aéreos diarios. Se atacaron objetivos militares, complejos, fábricas, puentes, industrias, centrales eléctricas, hospitales, plantas de agua potable y oficinas del gobierno. Murieron 200 mil entre militares y civiles. La masacre continuó después del alto del fuego e era Irak sistemáticamente bombardeada por norteamericanos y británicos terroristas desde hace una década. El bloqueo provocó casi un millón de niñas y niños muertos por falta de alimentos y medicamentos
EE UU apoya a Israel, en forma firme y consecuente, en su genocidio terrorista contra el pueblo palestino. En el Líbano, los ataques israelíes apoyados por EE UU han matado unas 50 mil personas en los últimos 20 años.
Estados Unidos condujo 35000 bombardeos terroristas sobre Serbia y Kosovo que provocaron la muerte de decenas de miles y arrasaron toda la infraestructura social e industrial- La OTAN estima que fueron dañados el 57% de las reservas petroleras, todas las carreteras, vías férreas y puentes; destrozada la base hospitalaria y educacional (100 mil niños sin escuelas). La destrucción de las fábricas y lugares de empleo han provocado la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo. Sin ayuda externa, por su propio esfuerzo, sumergida en calamidades, Serbia tardará 45 años en volver a la prosperidad anterior a la guerra.
En agosto de 1998, el Pentágono lanzó deliberadamente ataques aéreos con misiles crucero contra una base terrorista en Sudán supuestamente en represalia por el bombardeo de la embajada de EE UU en Kenia. La base terrorista resultó ser la fábrica de productos farmacéuticos Al Shifa que suministraba la mayor parte de los medicamentos en Sudán. Posteriormente miles de africanos murieron por falta de medicamentos.
En 1989 tras señalar con el dedo a Siria, a Irán y a varias organizaciones palestinas por la explosión de una discoteca en Alemania, los aviones estadounidenses bombardean Trípoli y Bengasi en Libia; cientos de civiles, incluidos niños, murieron mientras dormían en el ataque aéreo sorpresa.
La invasión imperialista genocida a Irak, ha tenido más de un millón de víctimas, el 90% son civiles y ha provocado una emigración masiva de más de 4 millones de iraquíes. La causa es el petróleo .La aventura imperialista en Afganistán con su secuela de millares de asesinatos, la causa es el gas y el petróleo

La ofensiva militar genocida de EEUU y Europa sobre el pueblo libio, con la excusa de “proteger a los civiles” de la oposición al régimen e Gadafi, tiene toda la hipocresía característica del imperialismo, se inicia una guerra de rapiña por el petróleo y la reservas de agua dulce.
Argelia, Egipto, Iraq, Libia, Omán y Sudán son países productores de petróleo; Egipto y Jordania albergan oleoductos de vital importancia y el primero de estos dos países controla un canal crucial para el transporte de petróleo; Bahrein y Yemen, al igual que Omán, ocupan zonas estratégicas que bordean las principales líneas de transporte de petróleo por mar. Todos estos países reciben una ayuda militar sustancial de EE UU o albergan importantes bases militares estadounidenses. Son los objetivos de las guerras de rapiña imperialista.
Pero el mayor terrorismo imperialista es el económico (globalización, mercado, deuda externa, deterioro de los términos de intercambio, ganancia, bolsas, inversión, bonos basura, etc.) impuesto por el orden imperial sobre los pueblos genera la muerte de 12 millones de niños y niñas y cerca de 50 millones de adultos y la bomba que los destroza y los mata es el hambre, la enfermedad y el desamparo y este genocidio económico sigue diariamente …
Para la izquierda trucha, la izquierda que concilia con el capital, para la izquierda del capitalismo como el progresismo, tener relaciones estrechas con el imperialismo les va la vida política (Tratados de protección de inversiones, tratados de libre comercio, tratados de defensa, llamados constantes a la inversión extranjera, zonas francas, exoneraciones impositivas, alineamiento diplomático internacional, tropas en enclaves imperiales)
Para la izquierda de lucha por la revolución y el socialismo, el imperialismo es el enemigo de la humanidad, enfrentarlo y sufrir sus golpes dignifican la causa de los pueblos y en el seno de ellos , la lucha de los revolucionarios.

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Publicado en CONSTRUYENDO N°42. Abril-Mayo 2011

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