Escribe un militar Revolucionario Artiguista,…. ….desde el departamento de Cerro Largo Andando…., Junto con Artigas


Hace ya un buen tiempo que participamos aportando nuestros pareceres en instancias democráticas colectivas de la izquierda en los temas sobre Defensa Nacional y Fuerzas Armadas.
Todo hace pensar que las características vertidas por las organizaciones revolucionarias en el pasado reciente y que motivaron la práctica política “por otros medios” eran correctos. En aquel entonces, no existía Defensa Nacional, ni ejército para los fines circunstanciales “sucedidos”, entonces, ¿cuando comienza ésta doctrina?.
¿Que acontecimientos y situaciones históricas, económicas y sociales, lo precedieron?
La que se enmarcó principalmente en la “inseguridad nacional” utilizando arbitrariamente su propio ejército de ocupación para los enfrentamientos, como la última “medida” de defensa del sistema capitalista cuestionado y arrinconado, avasallando y metiendo debajo de la alfombra su propia Constitución de la República, instrumentando diabólicamente el Terrorismo de Estado, constituyendo dictaduras ilegales, destruyendo absolutamente todos los Derechos Humanos de la población territorial y en países aledaños, de forma que esos derechos quedaron tremendamente torcidos dentro de la Patria Grande.
Valoremos los aportes recientes de historiadores honestos que encontraron la síntesis de las contradicciones surgidas -a la par- con otras “versiones” oficialistas académicas, también parecería que es de “peores” americanos hablar de Von Clausewitz, Napoleón u otros, y dejar de lado -ocultando- a los revolucionarios anticolonialistas amerindios como los Haitianos, Palmares Brasileños, miseros esclavos de Auro Preto, negros libertos, zambos, tapes, etc.
Desde nuestras ancestrales naciones charrúas, minuanes, guenoas, guaraníes y tantas otras, identificamos y sustraemos –a nuestro modo de entender- el período del Artiguismo como el preponderante y referente hasta nuestros días, identificando genéricamente que desde el Canadá hasta la Tierra del Fuego los pueblos autóctonos se inmolaron masiva y consecuentemente con sus rebeldías innatas frente a cualquiera de las amenazas surgidas y aparecidas por doquier desde todos los mares las que se produjeron de “mil formas” para la usurpación violenta de su hábitat, saqueando y rapiñando abominablemente sus lugares y sus riquezas, asesinando y diezmando de todas formas a sus familias y destruyendo y masacrando miserablemente sus vidas y sus más sentidos valores y creencias humanas.
Este es el aprendizaje más genuino que observa y asume en la profundidad de su conciencia el joven blandengue Artigas con las gestiones diversas ocurridas y participadas en sus correrías por las pampas salvajes de la gran Mesopotamia criolla.
Aplica con inmenso respecto y amor dignificante la relación con los humanos que va conociendo y con la naturaleza -fauna y flora- que les permiten construir dignamente y en armonía sus vidas, haciéndolo para su sabor el néctar ideológico/militar que lo indujo sin dudar un sólo momento a tener la inmensa conciencia por el gran amor a la tierra, a los seres humanos -al respeto entre ellos-, los recursos materiales útiles a la vida digna y a la libertad como derecho impostergable.
Es indudable que es desde esta inmensa experiencia de vida -como su magistral Universidad- que elabora y construye su concepción política/ideológica federalista y anti centralista pergeniándo su universalidad como el gran aporte al federalismo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, trascendiendo las fronteras políticas creadas artificialmente por los humanos como el signo más significativo del poderío centralista opresor de la rapiñadora “corona de turno”, identificando claramente a los enemigos centralistas/acumuladores para un universo que no era el suyo.
Es a partir de éstas concepciones que construye su gran comandita de “honorables raposos” mezcla clasista de los “condenados de las Pampas” dónde fue gratamente privilegiado el pobre material “sin nada” por sobre cualquier otro pudiente, construyendo una alianza gratificante indestructible para sus aliados y amigos bajo la lealtad más “cierta” de toda nuestra historia, gestada ideológicamente y vivida consecuentemente –sin declinaciones, ni rendiciones, de níngun tipo hasta su propia muerte y que fundamentada en ésta realidad y dentro del entorno de convivencias multi culturales organiza sus batallones leales e incondicionales de increíble consecuencia -para el nunca rendirse- en todos sus actos de arrojo y valentía así como de la formación moral y ética de soldados misericordiosos frente a los enemigos derrotados, circunstancias -todas- las que quedaron grabadas en forma incolumne en los raccontos de nuestra verdadera historia pasada cincelando -en aquellos- un valeroso ejército de verdaderos valientes.
Se destaca la otra increíble faceta de líder político/ideológico José Artigas quién concibe la gobernanza libertaria de las Provincias federadas del Río de la Plata como defensa de los que “nada tenían” frente a todo tipo de “poderosos” extranjeros y peores americanos que invadían sus territorios saqueando, asesinando y torturando vilmente a sus pobladores bajo la cruel consigna de: “en nombre de su dios y de sus poderosos reyes”, lo que mancillaba atrozmente la soberanía territorial y la dignidad de ser libres por siempre en sus tierras ancestrales, así como, de preferir morir que ser sometidos.
José Gervasio Artigas caudillo de los auténticos desposeídos materiales y General de los mejores soldados de nuestra historia tradujo profundamente a su tiempo y en su hora los designios libertarios que nos llegan a nuestros días como principios inviolables políticos/ideológicos para el buen vivir, haciendo de la lealtad y de la solidaridad los principales bastiones irreductibles e inexpugnables de una remozada moral revolucionaria de nuevo tipo la que se aporca colectivamente en nuestro tiempo y en nuestra hora dentro de la concepción ideológica de los “actuares” conscientes del hombre nuevo Guevarista.
Ser Artiguista -al día de hoy- es asumir concientemente una única lealtad solidaria en la lucha de clases sin descansos ni desmayos entre el pobrerío diezmado y estrujado por la vil explotación capitalista amañada por la actual Constitución de la República, que no es la nuestra, y que deberá ser cambiada por una nueva, la que será: de la República Oriental Artiguista dónde se identifique clara y significativamente el carácter colectivo de absolutamente todos los bienes materiales estratégicos e inmateriales indestructibles para la construcción de la felicidad plena de todo nuestro pueblo en la única dirección del buen vivir Artiguista.

CONSTRUÍR ENTRE TODAS/OS EL BUEN VIVIR ARTIGUISTA ES HACER LA UTOPÍA
LA LUCHA POR EL SOCIALISMO, ES EL DERECHO A CONSTRUÍR UNA VIDA DIGNA

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Publicado en CONSTRUYENDO N°50. Octubre de 2013

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