Convocatoria al II Congreso de Educación. Una maniobra electorera del gobierno

MRO ::
26.Nov.13 :: General

El pasado 18 de octubre el gobierno realizó el lanzamiento del segundo Congreso de Educación.

Inmediatamente comenzaron a realizarse las llamadas Asambleas territoriales, con nula o muy escasa asistencia en la mayoría de los casos y con un temario pautado por un folleto impreso por el Ministerio de Educación en el que se marca claramente la intención de que lo que surja de ahí sirva para legitimar la profundización del modelo neoliberal actualmente impuesto en el sistema educativo.

El gobierno prevé un proceso rápido ya que el final del mismo se realizará entre el 29 y el 30 de noviembre próximos.

Esta convocatoria se trata, por supuesto, de una burda maniobra electorera por parte del Frente Amplio.

Si ya el primer Congreso de Educación realizado en el año 2006 fue básicamente una maniobra del primer gobierno frenteamplista para legitimar la Ley de Educación que ya tenía pronta y que fuera aprobada a fines del 2008, este segundo Congreso consiste principalmente en una maniobra electoral que busca explotar una supuesta polarización entre el Partido Nacional y el Frente Amplio en lo concerniente a políticas educativas.

Por supuesto que tal polarización no pasa de las formas y de los matices, ya que ambos partidos, al igual que el resto de los partidos políticos con representación parlamentaria están profundamente de acuerdo en llevar adelante las políticas educativas que el capital requiere. Es simplemente que el proceso electoral, proceso en el que se ponen en juego los cargos de administrador del Estado de la burguesía, hace que esas contradicciones secundarias se vuelvan protagonistas de la escena política.

Es así entonces que el objetivo político fundamental de la convocatoria en este momento de este Congreso por parte del gobierno, convocatoria que según su propia Ley de Educación debió hacerse hace ya tres años, es legitimar ante la opinión pública la gestión del sistema educativo que viene realizando el Frente Amplio y rechazar las críticas que sobre todo desde el Partido Nacional se le hacen a la misma.

Es por eso que el temario de discusión para el Congreso fijado por el Ministerio de Educación se centra en aspectos que tienen que ver con el funcionamiento del sistema educativo y las posibles trasformaciones a introducir en el mismo. Nada se hablará en él de las políticas educativas generales, nada de discutirá acerca de los principios rectores que debe tener el sistema, nada se cuestionará acerca de la manera en que se relaciona el sistema educativo con la estructura económica del país o el orden social vigente, ni siquiera se evaluará cuánto de las resoluciones del anterior Congreso se ha tenido en cuenta en la elaboración de las políticas educativas y en la redacción de la actual Ley de Educación.

Por supuesto que si bien el objetivo principal del Congreso es cuestionar las propuestas que plantea el Partido Nacional, el gobierno buscará también en él la legitimación de sus propias propuestas de reformas que profundicen el actual modelo neoliberal vigente.

De esta manera se buscará legitimar los lineamientos principales de su política educativa que tiende a fragmentar aún más el sistema educativo, a potenciar las oportunidades de lucro capitalista, a flexibilizar las condiciones laborales de los trabajadores del sistema, a formar personas que no posean capacidad de cuestionar la realidad ni transformarla.

En definitiva más allá de algunas críticas de forma o de implementación se buscará la aprobación, a partir supuestamente de una consulta democrática, de las principales lineas del modelo neoliberal que desde hace décadas se impone en el sistema educativo de nuestro país.

Por eso mismo es que la participación popular en esta instancia es una mera formalidad para la propaganda oficial.

Las llamadas Asambleas Territoriales no cuentan con la participación consciente de a población, primero porque no se ha difundido la información necesaria para que se puedan hacer análisis serios acerca de la realidad del país y del sistema educativo, segundo porque las mismas fueron convocadas a las apuradas en plazos pautados por los tiempos electorales, tercero porque a instancias del gobierno y su propaganda continua en contra de los trabajadores de la educación las mismas se centraran en reproches sobre el ausentismo docente, sobre las clases de apoyo, etc.y no sobre los grandes temas de fondo que hacen a los reales problemas del sistema, y tercero y sobre todo, porque el propio sistema social vigente, la dictadura de clase de la burguesía, aún en su forma más democrática, condena a la gran mayoría de la población a no tener herramientas reales para discutir, tomar decisiones y defenderlas, condena a la gran mayoría de la población a vivir sometida al hecho de que unos pocos tomen todas las decisiones por ellos, a no cuestionar, y lo peor de todo, a no tener interés en cuestionar, a no tener las mínimas herramientas que una participación democrática real exige.

Esas herramientas de participación democrática solo pueden aprehenderse por parte de las grandes mayorías populares a partir de la práctica, de sus propia experiencia, y eso solo puede darse a partir de sus luchas y de las síntesis que puedan hacer de las mismas.

La participación de sindicatos y demás organizaciones populares en este Congreso solo servirá , a igual que pasara ya en el anterior ,y al igual que pasa en toda instancia de participación que prevé la actual Ley de Educación, para legitimar las decisiones que el gobierno ya tiene tomadas. En este caso el gobierno tendrá la posibilidad, a partir de la realización de este Congreso, de hacer campaña electoral propagandeando y defendiendo su gestión al frente del sistema educativo planteando que la misma esta basada en la participación democrática y en la consulta popular.

Por supuesto que los aparatos sindicales de los diferentes sectores frenteamplistas que dirigen a la mayoría de estas organizaciones tienen esto muy claro. No son inocentes ante esta realidad, sino que juegan su rol de defensores del gobierno, y por tanto de los intereses de la burguesía, en el seno de las organizaciones populares, mediante la propaganda de cada contradicción secundaria que el gobierno frenteamplista tiene con los partidos tradicionales de la burguesía y el ocultamiento de las enormes contradicciones, absolutamente insalvables, que tiene la política del gobierno, en todos sus aspectos, con los intereses populares. Es así que la participación y el apoyo a este Congreso de la educación es continuación de todas las medidas de campaña electoral pro frenteamplistas que han realizado estas organizaciones, arrastradas por sus direcciones, como las “marchas de la esperanza” que seguramente pronto se repetirán.

En el marco de la democracia burguesa la participación popular siempre será en el mejor de los casos muy limitada, y en la enorme mayoría de los casos será una mera fantochada usada para legitimar las políticas de defensa de los intereses del gran capital.

Solo la lucha impondrá a la burguesía y a sus gobiernos de turno la satisfacción de las demandas populares y solo a partir de un proceso revolucionario que destruya los cimientos mismos de este Estado burgués se podrá conquistar una verdadera participación democrática de las grandes mayorías populares.

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Publicado en CONSTRUYENDO N°51. Octubre de 2013

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