Proclama de escrache a Armando Méndez

Escrache a Armando Méndez, milico golpista, torturador y estafador…
Proclama leída frente al Club Naval
Plenaria Memoria y Justicia
8 de noviembre 2007



Compañeras y compañeros presentes, ante este Club Naval vamos a detenernos unos minutos antes de ir hacia la casa del represor. Vamos a detenernos para hacer memoria, porque de eso se trata nuestra lucha, enfrentar al olvido con memoria activa.
Tuvo que ser en este antro militar donde se pariera la impunidad. En este Club Naval donde el 3 de de agosto de 1984 la clase política selló su pacto fundamental con los Comandantes en Jefe de las FFAA.
A partir de ese pacto condenaron a este pueblo a convivir con la impunidad.
El pacto del Club Naval fue un salvavidas para que milicos golpistas, torturadores y estafadores - como Armando Méndez - pudieran pasar de represores en la dictadura a prestigiosos empresarios en la democracia.
El Pacto del Club Naval fue un salvoconducto para la milicada, para una dictadura que caía a fuerza de movilización popular. ¡No era necesario darle nada a los golpistas!. En el 84 la gente salía a la calle por miles, en todas las esquinas bocinando “se va acabar, se va acabar”, había caceroleos, estaba la lucha estudiantil de ASCEEP. FUCVAM que iba creciendo en movilización, y los trabajadores que enfrentaban a la dictadura a pedradas en la calle…
Con toda esa lucha en la calle cabe preguntarse… ¿quién carajo hizo el pacto con los milicos?. Si la gente en la calle pedía juicio y castigo ¿por qué se hizo en este lugar un pacto que le dio la impunidad a los torturadores? ¿qué estrategia desvió la lucha de las calles y demostró ser un desastre histórico que derivó en la ley de impunidad?
Fueron los políticos, fue la estrategia de la negociación en despachos de doctores, fue la estrategia de conducir el reclamo por la vía de las reuniones secretas, fue la estrategia de los leguleyos y la estrategia de los votos la que salvaron a las botas. Traicionaron al pueblo, los que Pactaron en el Club Naval.
Por eso hoy, 23 años después señalamos esta sala de parto de la impunidad, este Club Naval. Porque es necesario recurrir a la fuerza de la memoria para avanzar en el presente. Para explicarse tantas injusticias del hoy.
Hoy la gente ha asumido como propia una nueva iniciativa que se anuncia como parte de esta larga lucha contra la impunidad: Las firmas contra La ley de impunidad.

Para nosotros los resultados de esta iniciativa están supeditados a la movilización en la calle. Es positivo que la gente firme contra los milicos, pero –a la luz de los hechos que nos muestra las trampas que se nos han puesto en la lucha contra la impunidad- hay que ser francos y precavidos:
Hasta ahora ha habido una sola herramienta que ha dado resultados efectivos; una sola forma de enfrentar al despotismo militar y al engaño.
¿Y cual ha sido esa forma? ¿qué fue lo que hizo tambalear a la dictadura?,
¿qué fue lo que posibilitó sostener en los ´80 juicio y castigo? ¿qué fue lo que mantuvo la lucha contra la impunidad viva en los ´90 a pesar de la derrota del voto verde? ¿cómo fue posible revertir el estado del alma mentiroso con el que Batlle pretendió laudar el tema con la Comisión para la paz? ¿cómo hizo la gente para demostrarle a el 19 de junio de este año al presidente que NO quería abrazarse con golpistas y fachos al pie del monumento a Artigas?
La respuesta es la movilización, la condena social, el escrache, la marcha, el repudio al uniforme, el sentimiento anti-botón, gente en la calle siendo protagonista, memoria activa:
De eso no se podrán salvar, no hay abogado, ni prensa, ni ley ni político que los salve de la condena social:
Eso nos hará libres,
No más pactos con los milicos,
No más concesiones a las Fuerzas Armadas,
Que paguen lo que robaron, y nada de cárcel vip,
Que paguen por lo que hicieron,
Que paguen todos, del primero al último,
A quebrar la impunidad.

Publicado en el Construyendo Nº 27 - octubre 2007

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