Parece que estamos en un desierto

Hay quienes afirman que Botnia hace meses que está trabajando y que ya muestra sus incoherencias, sus inexactitudes, sus fallas, sus fisuras. Todo esto en sentido figurativo pero también literalmente. Que se habilita, que no, que hoy, que mañana. Parecerían maniobras de fuego de distracción para prepararse para una ofensiva global. ¿O será síntoma de debilidad?



Lo cierto es que se han venido haciendo las pruebas para llegar al punto de puesta en funcionamiento total. Que es todo químico, 100% químicos es lo cierto y además es un monstruo descomunal que va a fumigar a 100 kilómetros a la redonda con sulfuro de sodio, azufre reducido, mercurio, metil mercaptano, disulfuro de dimetilo, sulfuro de dimetilo, ácido sulfhídrico, dioxinas, furanos, inmensa nube de vapor de agua con calentamiento marcadamente superior en la región, todo esto en lluvia ácida y derrames de licor negro excedente al río. Mas 86 millones de litros de residuos en agua devueltos al río Uruguay a altas temperaturas. Asusta no. Esta planta va a producir al año 1 millón de toneladas de pulpa de celulosa ganando por cada tonelada 350 dólares, lo que daría anualmente 350 millones de ganancia neta ya que la colocación en el mercado de este producto sobrepasa los 700 millones. De esta manera en tres años y cinco meses esa “inversión” de 1200 millones de dólares estaría recuperada, dejándonos a los uruguayos, sí, unos 1200 millones de dolores cabeza, eso es lo mas seguro. (Extractado de un artículo de Gustavo Melazzi y William, integrantes de la REDIU. Semanario Brecha, 2-11-2007).
¿En qué consisten los problemas vinculados a las fisuras o fallas? Estructuralmente estamos en presencia de la más grande inversión realizada en Uruguay desde siempre. De plano, por lo antedicho se desmorona la idea de consolidación de la economía y el despegue de un posible Uruguay productivo. De los miles de obreros que trabajaron en su construcción, hoy sólo mantienen algunos, tareas eventuales y por poco tiempo mas, quedando en planta efectivamente no más de trescientos técnicos. La promesa del Presidente del día 3/2/05 en Mercedes de que estos emprendimientos generarían mano de obra directa e inducida en mas de 8000 puestos, es MENTIRA, eso no lo ve nadie en la zona, es mas, Fray Bentos y Mercedes han vuelto a su calma pueblerina, sin trabajo y con signos claros de desazón, falta de efectivo, mas miseria y mucha gente deambulando. En Soriano parece un chiste de mal gusto la proclama del gobierno departamental: “Soriano, Departamento Fértil”… en cultura e historia, dicen ellos. Pero desértico en economía. Y pensar que sí es tierra fértil, de las más ricas, que tirando cualquier semilla ésta se prende con tal fuerza que todo podría ser un vergel. Tierras de blancos “como huesos de bagual”, pero también de cúpulas frenteamplistas y coloradas, todos mediocres, de los primeros hasta los últimos.
En el Litoral se han hipotecado las esperanzas de la gente del campo con los monocultivos de eucaliptos y en las ciudades el panorama no es menos desalentador debido a la falta de trabajo impuesto por Botnia como broche de oro. Solo sigue existiendo la vieja práctica de ingreso a dedo a las Intendencias, cosa que sucede en forma alarmante de parte de quienes son los amigotes del gobernante de turno, los blancos por estos lados.
Las amenazas de muerte (“encerrarlos en un galpón a estos activistas y volarlos a todos”, dichas por la emisora radial más importante, la CW121 en un programa corporativista con el poder), van de la mano con todo lo anterior.
La desesperación por cubrir con un manto de silencio esta caótica situación creada por este elemento extraño que se ha metido en nuestro cuerpo social, va generando todas las situaciones menos pensadas racionalmente hasta hace poco, hasta la llegada de la multinacional a estas tierras.

¿Quién ha dividido y atentado contra nuestro desarrollo?

La multinacional Botnia ha dividido a los uruguayos. La apoyan a sangre y fuego el poder del Estado, todos sus estamentos políticos, saliendo de garantes políticos, económicos y policiales.
De otro lado un pueblo que observa desconfiado y que muy lentamente y hasta con incertidumbre, recoge nuestros volantes e intenta ir saliendo del letargo, sabiendo por momentos que ahí cerca hay otro pueblo (el entrerriano) que lo han pintado como el enemigo público número uno, y que quizás no lo sea tanto.
Son tiempos difíciles por el Litoral, están tensadas todas las fuerzas. Es mas, el poder político coaligado actúa con fuerza sobre este proyectado y concreto “país productivo” del despegue a través de las fábricas de celulosa.
La historia de pocos años ha demostrado, en primer lugar, que esta situación creada con la invasión neocolonial propiciada por el “pragmatismo” frenteamplista y aliados blancos y colorados, no era coyuntural.
Construir el enclave celulósico en esta región es imperativo para el imperialismo del siglo XXI. Bajos costos sociales, físicos, legislativos.
Riquísimos recursos de agua dulce y tierras fértiles (en Finlandia los árboles crecen en 70 años y aquí lo hacen en 7), exoneraciones impositivas, no pago de renta, ni IVA, Zonas Francas a discreción. Uruguay sigue entonces exportando el valor de los trocos, todo lo demás es la joda de estos piratas y los que los regentean en lo local.
Las señales son claras: el imperialismo agresivo y en descomposición del siglo XXI, tiene en estas tierras aliados que ya dan muestras claras de imponer este nuevo dominio de miseria total, a sangre y fuego.
Cabe al pueblo organizarse para combatir esta política, uniendo a partir de este reclamo específico, QUE SE VAYAN DE URURUAY, NO QUEREMOS RELOCALIZAR, todas las políticas que unan la idea de la liberación nacional en vías al socialismo. No pago de la deuda externa, nacionalización de la banca y el comercio exterior, además de los frigoríficos, los resortes principales de la economía y las grandes empresas privadas de las multinacionales en una primera etapa.
Reforma Agraria, expropiando al latifundio y creando en las 5 millones de hectáreas, 100.000 cooperativas agrarias con todo el apoyo del Estado, que den trabajo inmediatamente a 500.000 personas. Asamblea Constituyente para dar un nuevo orden legal a este proceso de transformación.
Derrocar el orden injusto imperante o continuar como hasta ahora con vericuetos leguleyos, unos diputados mas de los que hay para calentar mas asientos, parlamentarismo de “cretinismo” como decía Lenin. Juntar votos cada cinco años para más de lo mismo. Este tema de las fábricas de celulosa y de la entrega de tierras a estos nuevos criminales del siglo XXI, es un problema de abordaje de lucha en lo táctico, pero de resolución estratégica ligado a los grandes cambios. Los caminos para esto los va a descubrir el pueblo uruguayo en su marcha y con esas miras. La lucha social paga y señala caminos.
Hoy no es igual a hace 40 años atrás, las masas seguían entonces a los partidos reaccionarios blanco y colorado. Hoy, a tres años del voto castigo, el rumbo es el mismo, continuista. Los militantes también, como hace 40 años atrás, somos pocos y a veces parece que estamos en un desierto. Pero algo que a veces es imperceptible y que solo con humildad podremos ver, ha cambiado. El pueblo viene acumulando una gran experiencia y no solo por cambio generacional (mecanicista), sino como cambio dialéctico de la práctica hoy, y de la que se avecina y para la cual los revolucionarios debemos saber estar unidos, con las miras claras y al frente de las nuevas luchas que emergerán con un ímpetu también nunca antes visto.

* Miembro de la Coordinadora Mercedes Contra las Fábricas de Celulosa y las plantaciones de monocultivos de eucaliptos

Publicado en el Construyendo Nº 27 - Octubre 2007

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