Argentina. Ante la Farsa Electoral Votamos Luchar


El ámbito electoral es una alternativa para los trabajadores en Argentina? ¿Votar o luchar?

Los candidatos no discuten ideas sino por el contrario plantean cuestiones que no tienen que ver con nuestros problemas o con las urgencias reales del pueblo. No discuten propuestas para que el pueblo pueda confrontarlas, porque ellos tienen fundamentalmente las mismas ideas. No hay proyectos distintos que modifiquen sustancialmente los destinos de nuestra patria. Una expresión de esto es la desintegración de los partidos tradicionales. Los radicales tuvieron ministros de economía peronistas y liberales, los peronistas tienen de vicepresidente a un radical, los “socialistas” caminan junto a la sociedad rural, y así todos… el manejo de los fondos, la compra y venta, las tranzas, los negocios, los intereses económicos que sustentan a unos y otros candidatos, es lo que termina conformando las alianzas electorales.

Los candidatos son parte de los sectores del poder económico y por lo tanto es a ese sector al que tienen que representar una vez que accedan al gobierno.
Los candidatos son impuestos a través de los medios de comunicación y las encuestas que ellos mismos pagan. Los candidatos son los mismos de siempre, una pequeña casta que se presenta en todas las elecciones, son los que se van turnando en el manejo del gobierno.

En las campañas gastan obscenamente el dinero del pueblo. Todos violan la ley  que fija el LÍMITE Y CONTROL DE GASTOS ELECTORALES (LEY 19.384) de las campañas, ley creada por ellos mismos (ej: los gastos permitidos por agrupación es de $ 15 millones para las elecciones bonaerenses).
De Narváez compró parte de América TV, parte de los diarios Ámbito Financiero y El Cronista, la radio La Red y parte de la compañía Clan Comunicación e Imagen, dedicada a la cartelería en la vía pública. Sólo por los carteles gigantes ubicados en la autopista Buenos Aires-La Plata, desembolsa alrededor de $ 100.000 al mes. Durante el partido de fútbol entre la Argentina y Venezuela, gastó en publicidad más de $ 550.000, y se estima que a fines de las elecciones superará  los 50 millones de pesos en campaña. Paga un equipo de 120 asesores y técnicos y gasta $ 400.000 mensuales por el call center que abrió para las actividades de campaña.

La candidatura de Kristina fue financiada por 175 personas y 162 empresas. Algunas compañías que entregaron aportes se relacionan con el mercado de los medicamentos, entre ellas Global Pharmacy Ser S.A., Multipharma, Bristol Park S.A., Fideisalud, Swiss Medical, Medicus, Galeno, Droguería Unifarm y All Medicine, entre otras; y los bancos Comafi, De Crédito, Privado, Hipotecario, Industrial, Piano, Patagonia y Adeba. Informes públicos indicaron que para las presidenciales Kristina gastó en su campaña gastó 80 millones de pesos y declaró sólo 17 millones.

Como en casi todos los países la relación entre las elecciones y el narcotráfico es cada vez mayor. Es clara la vinculación entre los candidatos y el narcotráfico. Por un lado, algunas de las empresas que los candidatos declaran que aportan a sus campañas, son empresas de medicamentos vinculadas al narcotráfico. Por otro lado, la mayoría de los punteros políticos de los barrios son punteros de la droga.
Candidatos empresarios y empresarios candidatos. Sólo algunos ejemplos de políticos convertidos en empresarios. Néstor Kirchner en el 2007 aumentó su patrimonio en $ 5.781.195. Alcanzó una fortuna de $ 17.824.941, casi 11 millones más de lo que tenía cuando llegó a la Casa Rosada, en mayo de 2003. Moyano pasó de ser un trabajador a dirigir varias empresas en diferentes ramas de la industria y el transporte, de igual modo los Rodríguez Saá en San Luis, y los Menem…

Empresarios convertidos en políticos. Francisco De Narváez con una fortuna estimada en 700 millones de dólares. Mauricio Macri, ex presidente de Boca Juniors, es uno de los que se presenta como presidenciable para el 2011. Roberto Daniel Urquía, súper empresario sojero, dueño de la empresa Aceitera General Deheza (Córdoba), vendió sólo por esta empresa 4.100 millones de pesos en el 2007, es senador nacional por el Kirchnerismo. Fiel a sus intereses personales (y de su sector productivo, el empresariado agrario) cambió su voto, junto a Cobos, contra el gobierno de K en el senado en rechazo a la resolución 125.

Entonces ¿El pueblo tiene confianza en los candidatos?

En una inmensa mayoría la respuesta es NO. Además, ¿pueden tener esperanza en que vayan a solucionar los problemas de la población? NO, ya que los candidatos son los responsables de los problemas que tenemos como pueblo, ellos son los que implementan las políticas de ajuste y entrega que traen hambre y miseria a todos los argentinos.

¿El pueblo vota?

En todas las elecciones nacionales de los últimos 25 años los que no votaron fueron entre un 25% y un 50% del padrón electoral. Unos varios millones de argentinos no votaron.
No hay candidaturas testimoniales, las elecciones mismas son testimoniales
Votar a alguien al quien no se le tiene confianza y que se sabe va a seguir gobernando para enriquecerse y enriquecer cada vez más a los que más tienen, claramente no es una buena elección para el pueblo.
Regalarles el derecho a decidir por nosotros mismos, darles el mandato para que sigan gobernando contra nosotros, legitimar su mentirosa democracia tras la cual se disfrazan para mantener una cuota de legitimidad cada vez más cuestionada. Eso es lo que buscan cuando nos piden que los vayamos a votar.
Si los que gobiernan siguen oprimiendo al pueblo, nuestra dignidad está en echarlos.
Nosotros votamos luchar

¿Qué significa VOTAMOS LUCHAR?

Nosotros decimos que debemos ejercer la democracia, que la democracia no se proclama ni se pide, se ejerce.

¿Qué decimos cuando hablamos de democracia?

Para nosotros no es otra cosa que participar activamente de la vida política y social de nuestro país. NO creemos en los representantes, ni en delegar nuestra palabra en otros. Si la democracia es como dice el artículo 22 de la constitución nacional que “El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes…” para nosotros no es democracia, sino más bien una minoría -“los representantes”- imponen sus políticas al pueblo.
Votamos luchar, significa que nosotros tomamos en nuestras manos las decisiones, de manera organizada, sobre qué es lo que vamos o no vamos a hacer. En cada uno de nuestros lugares de trabajo, en la escuela, en la universidad, en los hospitales, en los barrios donde vivimos, nos juntamos con base a los problemas que tenemos, discutimos todas las posibles formas de cómo encarar las cosas, resolvemos por dónde ir en conjunto y actuamos en consecuencia. Así entendemos la verdadera democracia.

Los costos de todas las crisis de este sistema las pagamos siempre los mismos: los explotados y los pobres en general. No queremos ser un pueblo que sufre, ni dependiente de los intereses extranjeros ni de los explotadores locales. El hambre, la mortalidad infantil, la desocupación, la precarización laboral son cada vez mayores. La mayoría del pueblo no confía en las instituciones del sistema como la policía (fuerzas de seguridad en general), el sistema judicial, dirigencia de los partidos políticos tradicionales, el gobierno…

Por otro lado es mucha la población que trata de resistir de manera individual. A ellos les proponemos que se junten, que se organicen con los que sufren las mismas injusticias, que no vale de nada pelear solos, que la salida no es individual.

Es mucho el descontento de la población  y continúa habiendo cada vez más luchas en todo el país por cuestiones salariales, educativas, ambientales, contra los genocidas, contra la represión, contra el hambre, por salud, trabajo, vivienda digna, contra todas las injusticias. Pero también existe una dispersión entre todas las organizaciones, compañeros, pueblo que lucha. Es necesario que nos unamos para golpear todos juntos, desde las cuestiones más simples, a partir de las cosas que nos unen para poder ir derrotando los planes y medidas antipopulares a las que nos someten con SU “DEMOCRACIA”.

Por todo esto es que proponemos seguir construyendo una alternativa en la que confluyamos los luchadores del pueblo. No una alternativa electoral; una alternativa a lo que nos propone este sistema a través de los que gobiernan, con plena independencia de los políticos del régimen y sus instituciones.
Debemos confluir todos aquellos que resistimos, las organizaciones políticas, sociales, territoriales, de trabajadores, estudiantiles, ambientalistas, culturales, etc., para caminar en el sentido de gobernar, que no es otra cosa que resolver los problemas, las injusticias que nos aquejan. Construir poder, en nuestras manos, para tomar decisiones y llevarlas a la práctica con la contundencia necesaria para lograr los objetivos propuestos.

No vamos a pedirle a la clase política que resuelva nuestros problemas, a los jueces, fiscales y demás que hagan justicia, a la policía que brinde seguridad.
Por esto decimos que tenemos el deber denunciar la situación de miseria del pueblo y a sus responsables, pero al mismo tiempo tomar las medidas necesarias para resolver los problemas que enfrentamos, en unidad y con solidaridad.

Las elecciones no son el camino para resolver los problemas ni para enfrentar a los enemigos del pueblo. Para derrotar al poder de los explotadores es necesario construir poder popular. Es necesario que todo ese descontento no se quede solo en rechazo NO VOTANDO o IMPUGNANDO EL VOTO. Es necesario que toda esa bronca esté unida y organizada, sólo así podremos cambiar la realidad que vivimos.
Por un verdadero cambio social, para que podamos vivir dignamente, donde no exista la explotación y “el hombre no sea el lobo del hombre, sino su compañero y su hermano”
 
ANTE LA MISERIA, ELEGIMOS LA DIGNIDAD – ANTE LA FARSA ELECTORAL, VOTAMOS LUCHAR

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Publicado en CONSTRUYENDO N°59. Junio de 2015

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