Homenaje del PIT-CNT a Tabaré Vázquez. Un nuevo ataque de la burocracia sindical a la independencia de clase del movimiento obrero.

   


El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT resolvió organizar este miércoles 12 un homenaje al actual presidente Tabaré Vázquez, lo que constituye una nueva afrenta a la mejor tradición del movimiento obrero de nuestro país, violando una vez más el principio fundamental de la independencia de clase.

 

El mismo constituye una burda acción propagandística de apoyo al Frente Amplio por parte de sus propios aparatos sindicales, que impusieron esta medida en el PIT-CNT, lo cual demuestra, por supuesto, que su dominio sobre esa herramienta es incuestionable.

 

El hecho político es grave por múltiples motivos. 

Por un lado, realizar este homenaje a Vázquez es desconocer la política de profundización del sometimiento al imperialismo, de defensa irrestricta de los intereses del gran capital, en oposición antagónica a los intereses de la clase trabajadora, aun recurriendo a la represión abierta de la lucha popular, que llevaron adelante los sucesivos gobiernos frenteamplistas.

La lista de ataques de los gobiernos encabezados por Vázquez, así como el del encabezado por Mujica, en contra de la clase trabajadora en general y en contra del movimiento sindical en particular es interminable. Baste nombrar en este último aspecto, los decretos y leyes contrarios al derecho de huelga, como los que prohíben las ocupaciones de edificios públicos, o los cortes de rutas, o los decretos de esencialidad, o las represiones de movilizaciones obreras y populares, y un larguísimo etc que termina constituyendo una política consecuente de los gobiernos frenteamplistas contraria al desarrollo de la organización y capacidad de lucha de la clase trabajadora.

 

Es claro que este hecho no es de ninguna manera algo aislado, sino que se trata de un elemento más en la consecuente política de sometimiento del movimiento obrero a los intereses del Frente Amplio que lleva adelante la mayoría de la dirección del movimiento sindical.

 

El mecanismo mediante el cual se decidió esta acción constituyó una muestra muy clara de cómo funciona la estructura actual del PIT-CNT. Mientras que teóricamente la máxima autoridad entre congresos debería ser la Mesa Representativa y el Secretariado debería estar sometido a ella, en la práctica ocurre exactamente lo contrario y es el Secretariado, y en particular el puñado de burócratas que desde hace años mantienen la mayoría absoluta de los cargos en el mismo, quien realmente dirige a su antojo la organización. De hecho, la decisión de realizar el homenaje a Vázquez, al igual que la mayoría de los principales posicionamientos políticos del PIT-CNT ni siquiera pasaron por la Mesa Representativa y, por supuesto, las bases sindicales no tienen absolutamente ningún espacio para intervenir en la toma de estas decisiones.

 

Este hecho político tiene relevancia porque, como ya mencionamos, no constituye de ninguna manera un hecho aislado, sino que constituye una continuidad con todo el accionar de la burocracia sindical durante los gobiernos frenteamplistas y marca claramente cuál será su línea de acción para el período que se abre con la asunción del nuevo gobierno. Esta línea de acción tendrá, por supuesto, como principal objetivo, el utilizar al movimiento obrero como apoyo a la campaña por la vuelta del Frente Amplio al gobierno en las próximas elecciones.

Esto pautará todo el accionar de la burocracia sindical que demuestra seguir controlando hegemónicamente al movimiento obrero. Por un lado criticará al gobierno, siempre recordando los “mejores tiempos” de los gobiernos frenteamplistas, pero siempre marcando claramente los límites de la crítica y de la acción de manera de no cuestionar ni la institucionalidad burguesa - toda la lucha deberá desembocar en la campaña electoral y el recambio del gobierno por la vía institucional en los plazos establecidos - ni tampoco a los aspectos centrales del programa de gobierno, ya que el mismo es compartido por el propio FA, el sometimiento al imperialismo, el pago de la deuda, la apertura a la explotación de las grandes multinacionales, etc. 

La burocracia dirigirá luchas, pero siempre que las controle y las encauce a su gran objetivo del fortalecimiento electoral del FA, por lo tanto, aislara e intentará aplastar las luchas que se den en forma independiente, como por otra parte ya lo ha hecho durante los gobiernos frenteamplistas.

 

Las corrientes sindicales frenteamplistas pretenderán arrastrar también al clasismo a la cola de su línea de acción, por lo cual, para la militancia clasista, es de fundamental importancia asumir claramente cuál va a ser el comportamiento de la burocracia sindical en el próximo periodo.

La lucha contra el plan de ajuste que llevará adelante el próximo gobierno, continuación y profundización de las políticas llevadas adelante por los homenajeados gobiernos frenteamplistas, será constantemente desviada por parte de la burocracia sindical hacia el impulso de la próxima campaña electoral frenteamplista, por lo cual no hay ninguna perspectiva real de que bajo la conducción de estas corrientes sea posible frenar en alguna medida el nuevo ataque contra los intereses de los trabajadores que representarán las políticas del nuevo gobierno. 

Colocarse a la cola de los planteos de la burocracia sindical, por más que la misma endurezca por momentos su discurso contra el gobierno de coalición solo llevaría a debilitar aún más al actualmente ya débil y fragmentado espacio clasista dentro del movimiento obrero.

 

Para enfrentar la política de conciliación de clases, es decir de traición a los intereses de los trabajadores que lleva adelante la cúpula sindical frenteamplista, no alcanza con denunciar las aberraciones más evidentes que realiza la burocracia sindical, sino que, por sobre todo, es imprescindible llevar adelante una política de consecuente independencia de clase y asumir seriamente la responsabilidad de trabajar por la unidad del espacio clasista, cuestión impostergable para impulsar las luchas que la burocracia sindical no dudará en traicionar y para disputarle a la misma la conducción del movimiento de los trabajadores y el pueblo explotado.