La reforma (neoliberal) del Estado

Un nuevo peligro se cierne sobre las fuentes de trabajo, los castigados ingresos y derechos conquistados de los trabajadores bancarios del ayer y del hoy. Atacados por la carestía, el IRPF, el FONASA, las inminentes medidas contra la Caja Bancaria, el desmantelamiento del Banco Hipotecario, la privatización del Banco de Seguros, la comercialización del fin social y de fomento del BROU, etc.; nos estamos refiriendo a la Reforma del Estado.



Bancarios: Se perjudican las conquistas laborales de los trabajadores

Es fácil advertir la próxima tormenta en la ruta de la defensa de nuestros legítimos intereses, pues es uno de los puntos firmados en la Carta de Intención con el FMI del 8 de junio del 2005, que se ha convertido en la carta de navegación política del gobierno “progresista”.
Para los trabajadores bancarios implica la flexibilización laboral, eliminación de derechos adquiridos, precarización de ingresos (retribución variable, eliminación de la escala salarial del GEPU, etc.) Mayor autoritarismo y potestades para las administraciones, modificaciones a lo poco de buenos que tienen hasta ahora los concursos y de más perjuicios que afectan la vida laboral.
Para justificar esta reforma fondomonetarista, los principales referentes del gobierno se han ensañado con la burocracia estatal, como si los trabajadores que nunca gobernaron las empresas y servicios públicos, fueran los responsables de los negociados, las corruptelas, la incapacidad administrativa y empresarial, han sido los responsables lo que dirigieron y los que hoy dirigen.
Como frutilla de la torta se darán amplias potestades para las privatizaciones, tercerizaciones y asociación con privados.
Para nosotros, la discusión de esta Reforma es para preparar políticas y movilizaciones para derrotarla, uniéndonos con todos los compañeros compañeras públicos primero y el resto de los trabajadores después. Así como a la Mesa de Entes, COFE y al PIT-CNT le corresponde una gran responsabilidad. También a nosotros.
Es aquí donde la INDEPENDENCIA DE CLASE Y POLÍTICA cobra su verdadera dimensión. Es aquí donde esta discusión realmente importa, pues lo que divide al movimiento obrero, es entre quienes defienden la lucha de clases contra los que defienden la conciliación de clases y el Pacto Social, entre los que ponen los intereses de los trabajadores al servicio de estrategias partidarias y los que ponen las estrategias partidarias al servicio de la defensa de los intereses de los trabajadores, en definitiva entre quienes reciben unas migajas del festín de la explotación y opresión del pueblo y de los que no transan, no están dispuestos a venderse por un plato de lentejas y siguen considerando que la meta es una sociedad sin explotados ni explotadores.

* Integrante de la comisión fiscal de AEBU, miembro del Consejo Honorario de la Caja Bancaria por la Agrupación 810 de AEBU

Publicado en el Construyendo Nº30 de mayo de 2008

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