Declaración de la CUR: 1º de Mayo ¡De lucha y solidaridad obrera! ¡Basta de capitalismo hambreador!

\"\" Es el día de las y los trabajadores. Un día de lucha, del trabajo contra el capital. Herencia de los Mártires de Chicago y de aquel 1º de Mayo de 1886 en que la clase obrera norteamericana se levantó por la jornada de ocho horas. Es el día que conmemora los combates clasistas y revolucionarios del proletariado internacional.



Un día para decir que NO somos reducibles a las ganancias empresariales, ni una mercancía que se compra y se vende. Un día para romper la fragmentación a las que nos condena el sistema capitalista. Por eso, como explotadas y explotados salimos a la calle. Contra la confiscación salarial y el desempleo. Contra la miseria y el hambre. Contra la pobreza masiva generada por la explotación y la opresión de los que mandan. Contra las privatizaciones abiertas o encubiertas. Contra el pago de la fraudulenta deuda externa. Contra el envío de fuerzas militares de ocupación al Congo y Haití.

En este 1º de Mayo, la CUR vuelve a estar junto a los trabajadores, los sindicatos, las organizaciones estudiantiles y populares.

Para luchar por nuestros legítimos derechos. Amenazados por la ofensiva combinada de las corporaciones patronales y de un gobierno del Frente Amplio que se ha sometido a los intereses del “mercado”, adaptándose al juego del “libre-comercio” que imponen los centros imperialistas y las firmas multinacionales.

Para compartir la solidaridad con las luchas sindicales y las movilizaciones populares que resisten los ataques al nivel de vida, al salario, al empleo, a las jubilaciones, a la salud, a la educación, a la vivienda. Solidaridad de clase incondicional con los maestros y profesores, con los municipales, clasificadores, pescadores, y tantos otros que no se doblegan. Solidaridad con todas las luchas que enfrentan la prepotencia de las clases propietarias y la criminalización de la rebeldía social. Solidaridad, en fin, con todas y todos los que se oponen al programa capitalista de este gobierno “progresista”, que apuesta por el “buen clima de negocios” antes que por las necesidades sociales básicas del pueblo trabajador.

Para decirle NO al sindicalismo gubernamental, burocrático y conciliador, dispuesto a “concertar”, arriar banderas históricas, y a rebajar el programa del movimiento sindical.

Para acompañar al sindicalismo antiburocrático y anticapitalista, jugado por los de abajo, con los que solo cuentan con su fuerza de trabajo. Por eso apoyamos y participamos del acto convocado por la Tendencia Clasista y Combativa, por los sindicatos, agrupaciones sindicales, y organizaciones sociales, que se orientan en una línea de lucha de clases.

Para impulsar la campaña por la Anulación de la Ley de Impunidad, porque tenemos Memoria, porque exigimos Juicio y Castigo a los culpables de terrorismo de Estado.

Para reafirmar, una vez más, el compromiso militante de todos los días: trabajar para que la re-construcción de una estrategia y un programa de la clase trabajadora, adquiera cuerpo en las luchas y en la auto-organización de los verdaderos productores de la riqueza social.

Una re-construcción necesaria y cada vez más impostergable. Porque el saldo de estos tres años de gobierno del Frente Amplio es, política y éticamente, inaceptable. Más de 600 mil personas en la pobreza, 450 mil en la precariedad laboral, 120 mil desempleadas, más de 20 mil emigrados por año. Estas cifras no son apenas “asignaturas pendientes”. Por el contrario, son la cara visible de un “modelo” que privilegia el “buen clima de negocios” para los capitalistas locales y extranjeros; un “modelo” asociado a los dictados neoliberales de las instituciones financieras internacionales que el imperialismo comanda.

Ante esta verdadera estafa, volvemos a decir: ¡basta de capitalismo hambreador! ¡Organizar la resistencia obrera y popular! ¡Levantar el programa anticapitalista de la clase trabajadora!

Coordinadora de Unidad Revolucionaria (CUR)

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En aquel año 1890…

Rojas banderas, rebeldías y esperanza *

La reducción de la jornada laboral fue la principal reivindicación de los trabajadores del mundo en siglo XIX, unidos en el reclamo de ocho horas para trabajar, ocho horas para el desarrollo de actividades creativas y ocho horas para descansar. El logro de esta jornada máxima está íntimamente vinculado a la lucha obrera, a los mártires de Chicago y a la conmemoración del 1º de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores (…)

La primera celebración internacional del 1º de Mayo, en 1890, convocada por la Segunda Internacional, estuvo precedida de una gran ansiedad y temor por parte de la burguesía. En América Latina fueron pocas las ciudades que tuvieron la capacidad de realizar actos o manifestaciones ese día: Buenos Aires, Chivilcoy, Bahía Blanca y Rosario en Argentina, La Habana en Cuba y Montevideo en nuestro país.

En las primeras horas de la mañana de ese 1º de mayo, los montevideanos - acostumbrados a celebrar en esa fecha, desde la época de la colonia, el feriado religioso de Felipe y Santiago, patronos de la ciudad - fueron sorprendidos por los pequeños carteles rosados colocados la noche anterior en las esquinas del Centro, que convocaban a plegarse a la “huelga universal” y protestar contra la explotación del hombre por el hombre. En la tarde, algunas decenas de trabajadores concurrieron a la Cervecería Giambrinus, frente al entonces Cementerio Inglés, en la calle 18 de Julio esquina Olimar (actual Germán Barbato), para sumarse a de una manera bastante modesta a la convocatoria proletaria internacional.

Los diarios de la época registraron aquel hecho sin precedentes entre la crítica y la incomprensión. La mayoría caricaturizó la convocatoria mostrándose perplejos ante una manifestación que consideraban no tenía razón de ser en un país donde los obreros carecían para quejarse de su suerte (…)

A pesar de las reducidas dimensiones de aquel 1º de Mayo local, su concreción fue producto de la intensa labor del incipiente movimiento sindical impulsado por anarquistas y socialistas, en su mayoría inmigrantes europeos portadores de una rica experiencia militante (…)

* Extractado del libro “El Sindicalismo Uruguayo. A 40 años del congreso de unificación”, escrito por Universindo Rodríguez, Silvia Visconti, Jorge Chagas, y Gustavo Trullén. Ediciones Taurus - Santillana, Montevideo 2006.

Publicado en el Construyendo Nº30 de mayo de 2008

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